Olga Pérez Soto (Cuba) en las Jornadas
de Economía Política Latinoamericana
Es necesario formar un nuevo sujeto social para el cambio
En los procesos de construcción del socialismo en el siglo XXI se hace necesario la formación del nuevo sujeto social, quien deberá dominar el marxismo en todas sus partes integrantes como ideología de transformación y será el que permitirá los cambios, según la economista cubana Olga Pérez Soto, ponente este jueves en las Jornadas Permanentes de Economía Política Latinoamericana, organizadas por el Banco Central de Venezuela con el apoyo de la Universidad Bolivariana de Venezuela y la Universidad Latinoamericana y del Caribe.
Cuando la especialista antillana se refiere a los planteamientos de Karl Marx como ideología de transformación, acota que habla de un marxismo “que no sea apologético ni ortodoxo, sino renovado y crítico”.
Pérez Soto es doctora en Ciencia Económica de la Universidad de Barcelona, España; magíster en Economía de la Universidad de Carleton, Canadá y vicedecana docente de la Facultad de Economía de la Universidad de La Habana. La académica cubana participó en este encuentro, que se celebró este jueves y viernes, junto a investigadores sociales de Brasil, Francia, México y Venezuela.
Sin desconocer las particularidades de cada realidad nacional, Pérez Soto destaca que “el marxismo tiene reglas generales, tiene leyes, y que si bien cada realidad posee una impronta particular, hay una parte del marxismo como método, como esencia de transformación, que sin duda debe observarse. Un marxismo profundo que da herramientas para interpretar la realidad; de allí surgirán las mejores propuestas para la transformación”.
En relación con el reto latinoamericano ante el escenario de crisis global del capitalismo, Pérez Soto expresa que debe haber una oposición “a la lógica de operación y de funcionamiento de la acumulación del capital transnacional. “De lo contrario, estaríamos trabajando en terreno estéril, ya que sólo se le daría una prórroga al problema, que seguiría latente desde el punto de vista causal. De allí la importancia de la lucha por una moneda diferente (al dólar como unidad de reserva internacional) y por una integración de nuestros pueblos a partir de esquemas diferentes”.