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Carta del BCV a la ANC. BCV aspira incorporación de mecanismos para pleno ejercicio de la autonomía

Fecha: 
Miércoles, 10 Noviembre 1999

Ante la aprobación por parte de la Asamblea Nacional Constituyente, en primera discusión, del articulado referido al Banco Central de Venezuela, el Directorio ha estimado conveniente, como parte de su compromiso institucional, hacer un conjunto de consideraciones con el deseo de que las mismas sean tomadas en cuenta en la segunda discusión del nuevo Proyecto constitucional. Esta iniciativa atiende a las solicitudes que han hecho la propia ANC y el Presidente de la República, Hugo Chávez Frías, con el fin de enriquecer el proceso de redacción de la nueva Carta Magna.

En este sentido, el Directorio del BCV, a través de su presidente, Antonio Casas González, dirigió una comunicación al presidente de la ANC, Luis Miquilena, donde el Banco Central ratifica su propuesta de que la materia referida al Instituto sea regulada en una sola norma: la consagración de su autonomía y su objetivo prioritario y esencial como es la estabilidad de precios.

Asimismo, se señala en la misiva que el texto aprobado por la ANC indica como funciones del Instituto las de "formular y ejecutar la política monetaria y ejecutar la política cambiaria". Puesto que ambas políticas son absolutamente complementarias, debería contemplarse que el BCV "participará en el diseño y formulación de la política cambiaria y la ejecutará".

En relación a la función del Instituto referida a "regular las tasas de interés", debería reemplazarse por la de "regular directa o indirectamente las tasas de interés", de esa manera se evitarían confusiones e interpretaciones en cuanto al alcance de esta competencia.

La norma relativa a que "el incumplimiento sin causa justificada del objetivo y de las metas, dará lugar a la remoción del Directorio y a sanciones administrativas de acuerdo con la Ley", debe ser suprimida, ya que las características propias de la economía venezolana hacen que sea de difícil desarrollo, y será materialmente imposible evitar la subjetividad y discrecionalidad del ente al que corresponda emitir el juicio de incumplimiento.

La aprobación del presupuesto por el órgano legislativo es una limitación fundamental a la autonomía del Instituto. En todo caso, de mantenerse esta regulación sería conveniente precisar que en el presupuesto a ser aprobado por la Asamblea no se incluirán las inversiones ni los gastos relativos a las políticas monetarias y cambiarias.

Es indiscutible lo referente a la necesaria coordinación entre las políticas fiscal y monetaria. Sin embargo, el texto aprobado (último párrafo del artículo 355) es excesivamente reglamentario y le resta flexibilidad a la política económica. En tal sentido proponemos que se elimine dicho párrafo. De esta manera, quedaría establecida la obligación de armonizar las políticas fiscal y monetaria en el segundo párrafo del artículo, sin la rigidez que le introduce la parte que sugerimos sea eliminada.

La disposición transitoria, aún por discutir, consagra que la Contraloría verificará la eficiencia, eficacia y hasta la oportunidad de las decisiones atinentes a la gestión administrativa del BCV. Se trataría del primer caso en que se otorga a un ente una facultad que ni siquiera tienen los Tribunales. En efecto, las razones de oportunidad, mérito y conveniencia, sólo pueden ser apreciadas por el órgano al que corresponde tomar la decisión. En tal sentido, proponemos que la norma se redacte así: "... y el control posterior de su gestión por parte de la Contraloría General de la República, en lo que se refiere a la sinceridad de sus operaciones".

La autonomía es un concepto absoluto, es plena o no existe. Ella es el factor clave en el éxito de un banco central y tiene por finalidad despolitizar las decisiones de política económica. La autonomía se construye con base en varios elementos y para su existencia no es suficiente declararla formalmente sino que hay que establecer los mecanismos necesarios para garantizar su pleno ejercicio. La historia reciente de Venezuela y la de otros países del mundo, demuestra que ésta es absolutamente necesaria.